Ya hemos señalado que para planear un bluf es necesario contar con información. Para esta labor de inteligencia es importante la posición, no hay mejor fuente de información que estar detrás de las filas enemigas: pie, viendo cómo se comportan los rivales.
Apuestas
Diremos que para los blufs rige el principio: el que primero apuesta se lo lleva. La presencia de apuestas previas o, con más razón, una secuencia in crescendo descartará (salvo excepciones) la idea de montar un farol.
Tipo de jugador involucrado
Es más fácil blufear a un jugador ajustado que a uno suelto. Aquellos no sólo tienden a seleccionar más rigurosamente el número de cartas con las que van a entrar en juego, sino que son selectivos por naturaleza, y al ser selectivos, más propensos a ir al mazo. l Suelto, por el contrario, tiene una escala de valores menos exigente tanto a la hora de entrar como a la de ver.



